DespedirseDel verbo intransitivo Caber Las Sisago 27, 20251CompartirDespedirse no siempre es marcharse.Y si, duele, pero ya era hora.Hay algo curioso que pasa con las despedidas y es que nunca llegan cuando una está lista.Llegan cuando toca.Chinpun.Y claro, una se queja.Porque somos unas quejicosas:¿Ahora? ¿En serio? Pero si yo aquí estaba tranquila, si eso funcionaba, si ya me había acostumbrado.Unos sises infinitos qué pa qué.Pero sabes que hay momentos en los que una empieza a sentirse como un cajón que ya no cierra del todo bien.No porque esté roto o porque lo has atiborrado a calcetines que nunca usas.Sino porque sientes que ya no cabes.Del verbo intransitivo caber:1. Dicho de una persona o de una cosa: Poder contenerse dentro de algo.2. Tener lugar o entrada.Intransitivas, muchas.Pero ni la 1 ni la 2 se cumplen.Y es que las despedidas tienen un don especial para presentarse justo cuando creías que todavía podías quedarte un rato más.Y es que, aunque duelan a tope, tienen una puntería certera.Saben exactamente cuándo aparecer.Nosotras ya nos hemos ido muchas veces.Más de las que habríamos querido.Mai gad.Recordamos perfectamente algunas más que otras.Fue una despedida sin muchas palabras pero con todo el cuerpo diciendo: pues ya estaría.Cerramos aulas, portátiles, guardamos las carpetas, devolvimos una tarjeta de acceso que habíamos llevado como un amuleto durante años.Salimos a la calle sin saber si era valentía o looocura, pero con el presentimiento incómodo de que quedarnos alli era traicionarnos.Y mientras caminábamos con ese nudo que va directo del estómago a las cuerdas vocales, supimos que aquello dolía.Dolía mushito soltar la identidad que nos habíamos construido ahí dentro.Dolía mushito decirnos _esto mira por donde pero ya no_ cuando tanto habíamos deseado que sí.Lo supimos con toooooda la consciencia y conciencia (sin ese) del mundo.Lo que nadie te dice es que cuanto más has tenido que irte, más te cuesta irte de nuevo.Porque ya sabes lo que viene después.Empiezas a sospechar que habrá un limbo raro, raro, raro…Sabes que aparecerán dudas con forma de monstruos del pasado.¿Y ahora what?Por si sirve a alguien que nosotras somos muy ayudadoras, aquí va un secretito: no siempre sentimos alivio después de irnos.Lo decimos por si a alguien se le ha quedado atascada esa creencia de que cuando algo es para ti, o vienen cambios se siente bien.RisasA veces lo que es para ti aunque ni sepas que se viene después pues da un vértigo que te cagas.Peeeeeero vértigo no es igual a error.Que ya están nuestras cabecitas siempre están apoderándose sobre si esa decisión fue la acertada.Pues decirte que el vértigo es, en muchos casos, esa señal de que por fin te estás moviendo hacia un lugar donde nunca habías estado.Un lugar nuevo, incómodo, honesto, de mil colores.Un sitio donde sentirte más tú, más verdadera, la veritat .Más un aquí si encajo.Así que si estás a punto de despedirte de algo o de alguienO peeeeor de una idea que tenías de ti misma y que ya no se aguanta ni con andamios.Un paso adelante.¿Cómo andamios?El humor que no falte.Despedirse solo necesita tu permiso.Porque todas sabemos que a veces quedarnos en lo que ya no eres no es seguridad: es un mega-encapuchado-interestelar-miedo que ni te menees.Así que mira haz lo que tengas que hacer.Despídete como puedas, con todo el caos que eso supone.Atenta: hazlo desde la certeza de que marcharte no es abandonar, es avanzar.Aunque aún no sepas a dónde, es un paso adelante.Sigue nadando, nadando, nadandoQue ya lo has hecho antes, mullerY, sorpraissssss: sobreviviste.Thanks for reading La habitación del fondo! Subscribe for free to receive new posts and support my work.Suscribirse